L’emplaçament: Les Rondes 2042

El año 2018 la empresa pública Barcelona Regional cumple 25 años, al igual que las Rondas de la ciudad de Barcelona, finalizadas en 1992 con motivo de los Juegos Olímpicos.

En este contexto, parece adecuado contribuir a la reflexión, en nuestro caso académica y especulativa, sobre las relaciones entre la infraestructura viaria, la ciudad y el territorio, en la historia y en las realidades realizadas (con éxito o no) y las aspiraciones pendientes, intentando desbrozar con proyectos cuál pueda ser la evolución en los próximos años.

 

¿POR QUÉ LAS RONDAS? (presentación de J. Bohigas)

Hoy, a pesar de ser una realidad en muchas ciudades europeas, los anillos viarios tienden a ser cuestionados por no solucionar el problema de la congestión, por su efímera capacidad de disuadir el tráfico del área central y por su concepción exclusivamente destinada al vehículo privado. Estas vías también se ponen en duda por su impacto ambiental y por las discontinuidades que generan en el continuo urbano.

La salud ciudadana y la calidad de vida de los habitantes de las ciudades está hoy en el centro del modelo urbano. Esto no sólo implica avanzar hacia una movilidad más sostenible sino reformular ciertos espacios para implantar una nueva jerarquía de reparto del espacio público donde el peatón y las tareas productivas ocupen un lugar más destacado. En esta línea, la gran apuesta de Barcelona es el proyecto supermanzana y el incremento de la red ciclable. Aunque las Rondas de Barcelona se construyeron con una vocación de formalizar los márgenes (su nombre se atribuye al camino de ronda, un espacio tradicionalmente de transición), en los últimos años el entorno Rondas ha transformado y consolidado.

De hecho, ciertos tramos del espacio Rondas albergan algunos de los principales proyectos de la agenda metropolitana actual. En el barrio de la Marina del Prat Vermell, por ejemplo, está prevista la construcción de 11.000 viviendas, la llegada de 28.000 nuevos habitantes y 10.000 puestos de trabajo. Reflexionar sobre las Rondas hoy, por tanto, no sólo se enmarca en un contexto de re-definición del uso del vehículo privado y de superación de los límites de contaminación del aire marcados, también en una necesidad de entender la infraestructura como espacio vertebrador de la actual ciudad metropolitana. Ciudades como París o Ámsterdam ya están poniendo sobre la mesa nuevos enfoques y escenarios futuros en relación a los correspondientes ring roads. “Des-cubrir las Rondas” se plantea en esta línea y tiene como objetivo abrir el debate sobre el futuro de las rondas en Barcelona.

DE LA “RONDA INFRAESTRUCTURA” A LA “RONDA ESPACIO URBANO” Con 37 km de largo, 68 entradas y salidas, 105 ha de calzada y un ámbito de influencia de 530 Ha, las Rondas son una infraestructura urbana de gran capacidad e intensidad de tráfico. Su función principal es la de conector metropolitano, y se dedica prácticamente en exclusiva a la movilidad privada de personas y mercancías. A través de nueve grandes nudos y 36 enlaces, las Rondas se conectan con los principales accesos viarios de la ciudad. En ciertos tramos, las Rondas consiguen integrarse en la trama urbana y generar espacios para la ciudad. En otros, la infraestructura configura una verdadera barrera urbana que segrega tejidos y limita las posibilidades de crear un espacio metropolitano más policéntrico. Más allá de la ronda infraestructura, la ronda conector o la ronda frontera, las rondas representan hoy un espacio urbano de más de 25 años de historia que alberga, en su entorno más inmediato, una población similar a la que actualmente reside en el distrito de Ciutat Vella. A este dato hay que sumarle las personas que diariamente las utilizan para desplazarse, concretamente unos 761.620 vehículos diarios. Entender las Rondas como espacio urbano implica, por un lado, asumir su complejidad y, por tanto, la diversidad de identidades y dinámicas que incorpora. Por otra, comprender su carácter multi-escalar: las Rondas engloban un tronco de circulación lineal, un ámbito de relaciones transversales y una red de articulación regional.